Alimentación de las vacas

Alimentación de las vacas

Los alimentos están formados por distintas proporciones de los diferentes tipos de nutrientes. Su conocimiento  permite conformar dietas para proveer a las necesidades del animal.

Una buena alimentación debe incluir proporciones adecuadas de los distintos elementos para así conseguir un aporte suficiente de las distintas sustancias que permitirán el buen funcionamiento del organismo animal.

El caso de las vacas, sobre todo las de primer parto, deben disponer en el periodo del parto de reservas energéticas suficientes para cubrir sus necesidades. Cualquier organismo animal tiene necesidades de diferentes nutrientes imprescindibles para el normal funcionamiento del organismo.

El ganado de carne debe disponer de agua buena abundante, al menos una vez al día. Así, el agua, deberá ser de calidad, en términos bacteriológicos y bioquímicos.

Las vacas en pastoreo, consumen un mínimo de 10 litros/ día, en invierno y hasta 45 litros/día en el verano.

Las vacas reproductoras y los toros deben disponer de unos 40 litros de agua diariamente. Estos valores son aproximados, ya que puede bajar el consumo de agua cuando se suministran forrajes frescos (rebrotes nuevos, ensilados, etc.). Hidratos de carbono o azúcares: son alimentos con alto contenido energético, tales como almidones, celulosa (fibra) y azúcares simples, utilizados en el crecimiento y para la actividad física.

El ganado de carne, (salvo el ganado joven), puede satisfacer sus necesidades de energía para mantenimiento, con los materiales fibrosos (pastos sazonados y henos), de mediana calidad, pero para el engorde, reproducción, lactancia y crecimiento, se precisan forrajes de mayor calidad, e incluso concentrados como los granos.

El estado corporal está directamente relacionado con el suministro de energía en los distintos momentos del año ya que una subalimentación energética retrasará la 1ª ovulación en vacas. En cambio para las primíparas (vaquillonas), una subalimentación energética en invierno, puede traer fatales consecuencias.

Las vacas multíparas (con varios partos) pueden soportar un déficit de energía moderado en el periodo gestante hasta el parto cuando se hallan en un estado corporal mayor a 2.5. El límite de adelgazamiento es de un 5% del peso vivo, ya que pérdidas de peso mayores complicarán el retorno al ciclo.

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